noviembre 08, 2006

La música y mi alma

Hace un par de semanas se nos prohibió en la ofician utilizar cualquier tipo de radio vía Internet, lo que me dejó imposibilitada de escuchar mi preciada radio celta, directamente desde Irlanda.
Ayer, cuando paseaba por una tienda de discos me encontré con un buen repertorio del grupo irlandés The Corrs, discos difíciles de encontrar en este país que le rinde pleitesía a la abominación que han llamado Reggaetton. Sin ningún miramiento tomé el disco que andaba buscando y lo compré.
Hoy, mientras escucho esta obra maestra, volví a sentir el alivio que esta música me da. Es como si mi alma viajara del estado presente a un lugar lejano, en el tiempo y en el espacio, un momento místico que se parece tanto a mis raíces. Quizá en otra vida fui una guerrera celta que cantaba esas canciones a la orilla de un mar bravo en una temporada fría.
El caso es que estas dos semanas sentí que algo me faltaba y vaya sorpresa. Es esa música, esa combinación de violines y vodhran, de voces que cantan a alguien que se va con la marea, mujeres alegres que aman sin medida y noches frías al lado de una fogata, de amores lejanos que huelen a flores y hierba matutina. Canciones que me invitan a visitar lugares perdidos en la nada, que aún no tienen electriciad y que huelen a bosque profundo.
Qué tendrá la música que es capaz de hacernos pertenecer a lugares inexplorados por nuestro ser?? Qué tiene la música que es capaz de hacernos olvidar el enojo o la tensión del día?? De qué materia está hecha que nos arrulla en sus cadencias y nos hace añorar, amar y sentirnos otros???
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