diciembre 10, 2009

Recapitulando... este 2009

¿Cómo resumir este año en unas pocas palabras? Cuando me puse a pensar cuál sería el tema de mi último post del año, no tuve más remedio que recurrir a la revisión de las noticias de un 2009 que ha sido de todo, menos pasivo.

Así es como elegí el terremoto de Cinchona como el tema eje de este post. Sí, Cinchona, sí, el terremoto.

¿Cómo no elegirlo? Si eran la 1:21 p.m. de ese 8 de enero cuando este país se sacudió con una fuerza que hacía rato no sentíamos. En un país tan sísmico como el nuestro, pareciera que no terminamos de acostumbrarnos a la idea de que en cualquier momento el piso se nos puede mover tanto como para arrebatarnos a 32 conciudadanos y dejar sin techo a centenares más.

En menos de una hora sabíamos que había sido algo grande y las imágenes se sucedieron como pesadillas de año nuevo. ¿Cómo era posible que en el octavo día del 2009 nos despertaran de semejante manera? En internet hay infinidad de vídeos tomados en el momento del terremoto que dan cuenta de la magnitud de éste. Allá en la desaparecida Cinchona, hay centenares de personas que dan cuenta de cómo la vida puede cambiar en 45 segundos.

Costa Rica entera se volcó en un abrazo solidario que por suerte he visto muchísimas veces y que no es extraño en nosotros, los ticos. Había que rescatar a los heridos, buscar a los desaparecidos y darle consuelo a los hermanos que lloraban. Si nuestra solidaridad estaba adormecida por el egoísmo, ese día recibió una dosis de vida.

Pasados los días las historias también se sucedían. Una empresa con 300 empleados habíase visto afectada al punto de quedar sin un bloque tan siquiera para seguir sus operaciones. Se trataba de una empresa emblemática, tanto como Irex, como La Gallito, como la Jacks o cualquiera de esas con las que uno ha crecido. El Ángel lo había perdido todo. Tal y como la catarata cercana se había perdido en el paisaje ahora muy dañado por los caprichos de la naturaleza, esta empresa habíase quedado sin nada.

Pero es entonces cuando también se ven esos "milagritos", esas luces al final del camino, esos esfuerzos que parecieran no ser nada extraordinarios pero que realmente marcan la diferencia. La empresa decidió no despedir a sus 300 colaboradores y durante estos 12 meses les ha pagado el salario sin un día de retraso.

Este fue el año de Cinchona. Claro, fue el año en que murió Michael Jackson, también fue un año electoral, fue un año de crisis económica, fue el año de la nueva ley de tránsito; el primer año en que las fiestas de Palmares fueron cambiadas de fecha; el año en que murió la negra Sossa y el poeta Benedetti; el año de los juicios políticos, el año de los fracasos en el fútbol; el año de la gripe porcina; el año de "Quien quiere ser millonario", el año de los puentes que no sirven; el año de los políticos que viajan en helicóptero y en avioneta; el año de las mujeres que reciben justicia; el año de los golpes de estado; de un presidente negro y una candidata mujer.

Si este hubiese sido el 2012 yo habría jurado que el mundo de verdad se iba a acabar, porque en mis 28 años de vida pocos años han contabilizado tanto suceso, desde tan temprano. Pero para mí ese 8 de enero fue el augurio de lo que nos esperaba.

A este 2009 le quedan muy pocos días y los vientos no parecen amainar. Por allá, por el Caribe ruge un volcán que había estado muy calladito y en febrero son las elecciones. La segunda década del nuevo milenio pinta como un mar picado.

Y les juro que mientras escribo tengo encogido el corazón de tanto que ha pasado y tanto que se me queda sin mencionar, no al propio por supuesto.

Yo quiero pensar que el 2010 será un mejor año, no porque no hayan terremotos, accidentes, tragedias, muertes, crisis, etc, sino porque será mejor, simplemente. Y si quieren pensar igual, mi regalo para ustedes es la entrevista realizada por La Nación a los Socios de El Ángel, en su especial de Personajes 2009.

Felices Fiestas
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