marzo 09, 2009

El fin del mundo... en el 2012


Luego de haberme "tirado" la Semana del Armagedón en el History Channel recientemente, no me queda más que hablar sobre este tema que a muchos les parecerá sombrío, pero que a mí me parece fascinante.

History tomó varios reportajes que desarrollan teorías relativas al apocalipsis, desde el meteorito que eliminó a los dinosaurios, pasando por las profesías mayas y las de Nostradamus, siguiendo por el libro del Apocalipsis de la Biblia judeo cristiana y terminando en el análisis de lo que sucede con el calentamiento global. Muy interesante en verdad, pues son diferentes puntos de ver un mismo acontecimiento: el fin del mundo.

¿Por qué será que los seres humanos, mucho tiempo antes de empezar, ya estamos pensando en el final?

Si nos vamos a nuestras energías básicas, el eros y el tánatos, la vida y la muerte, los seres humanos sabemos, cuando llegamos a esta tierra, que no somos eternos. Algunos somos más dados a la vida, otros somos más dados a la muerte, pero la verdad es que nos intriga más la pregunta de hacia dónde vamos que la de dónde venimos.

De acuerdo a varios de los documentales del History, tanto Nostradamus como los Mayas coinciden que el mundo, tal y como lo conocemos terminará en el 2012, justo cuando el sol se alinie al centro de la galaxia, algo que ocurre más o menos cada 13 mil años. En este centro de la galaxia se encuentra la décimo tercera constelación, conocida como Ophiucus -portador de la serpiente- o la constelación oculta, que se encuentra entre sagitario y escorpión, en el mapa estelar.

Los científicos, por su parte, coinciden en que la alineación del sol con Ophiucus se espera ocurra el 21 de diciembre del 2012. Vale destacar que el calendario maya termina justamente el 21 de diciembre del 2012.

Sea lo que sea que ocurra ese 21 de diciembre del 2012, los diferentes reportajes y documentales giraron alrededor de una pregunta elemental para los seres humanos: ¿tendremos un fin? ¿terminará la vida tal y como la conocemos?. Considero que el análisis de este asunto, más allá de ser alarmista, nos permite evaluar lo frágiles y únicos que somos los seres humanos, lo solos que nos sentimos en medio de la inmensidad de las cosas que no entendemos, y lo sabia que puede ser una cultura o una persona, cuando se proponen analizar con cuidado las señales de los tiempos.

El cielo siempre ha sido un mapa de nuestros destinos; las estrellas nos guiaron por siglos antes de tener brújulas y cuando éstas fallan. Las estrellas, allá afuera, son nuestra conexión con la realidad de que como especie, somos tan pequeños como un grano de arena en el mar.

¿Estará cerca el fin del mundo? Un terremoto, una tormenta, un accidente, una guerra o inclusive una enfermedad, pueden significar el fin del mundo para una persona afectada por los hechos. El fin de su mundo, tal y como lo conoce. El fin de su mundo, si lo pierde todo.
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