marzo 19, 2007

A veces

A veces, como hoy, me siento helada, con frío en las manos y las muñecas, ansiosa por quedarme sola conmnigo. A veces es sólo mi arrogancia y mi testarudez que no me deja marcar un paso decente en las mañanas de trabajo.

No quiero hablar más de la oficina y sus cuentas y cálculos porque soy alérgica a esos que te miran con desprecio pero se aprovechan de tus ventajas.

Y sin embargo, aquí estoy yo... con las luces y las sombras en mi rostro, con las medidas de mi cuerpo y los pasos dados en vano.

A veces quisiera que mi voz volviera a llenar las habitaciones como antes. Sin embargo he crecido y mucho. He dejado atrás esas épocas donde me arrodillaba por culpa y no por convicción, y así voy dejando las épocas donde un desprecio me dejaba una marca dolorosísima en la piel. Ahora ya no duele tanto como ayer.

A veces se da la oportunidad y yo la desecho, porque asumo que la obra terminará en tragedia y me cansé de llorar a los muertos del final. A veces la muerta era yo. A veces la muerte era yo.

Calculo que el sol no ha venido hoy cansado como está de dibujar el tiempo en el cielo, o simplemente porque se vistió de nubes. Calculo que la ley del Karma me dará la razón mañana, así lo quiera o no.

Salud! A veces deseo que reine el invierno. Salud! Mi corazón es el centro de la tierra.
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