marzo 23, 2009

Mi propio historia del Aztecazo


Es muy difícil que yo hable de fútbol en este espacio tan personal, pero resulta que el Aztecazo es una historia muy personal, relativa a las épocas en que mis papás acostumbraban viajar a México para realizar compras masivas y vender la mercadería aquí.

Se le ocurre a mi papá llevar al grupo comprador a ver un partido entre las selecciones de Costa Rica y México, en el estadio Azteca, como la gran gracia. "¿Por qué no? Queremos conocer el Azteca, además juega la sele y está ese negro, Medford, muy bueno por cierto, y está Guima también..." En fin, las razones para ir sobraron.

No sería la primera vez que Costa Rica jugara contra México en su estadio, pero si podía ser la primera y escasa vez que coincidiera con un viaje de mi papá.

Por cierto que por ahí conservo la entrada al dichoso partido, pero por más que la busqué para subirla al blog, no la pude encontrar. Estoy segura de que un día de estos, cuando esté buscando algún otro papelillo, me la encontraré.

Pues bien. Nosotros desde Costa Rica y mi papá en el Azteca, a los ticos se les va ocurriendo ganarle a los mexicanos en su propia casa. Medford hasta se quitó la camisa en la celebración de su gol y en mi casa rezábamos para que al grupo tico que estaba conformado por mi papá y sus secuaces, no les esperaran los hinchas mexicanos al salir del Azteca para lincharlos.

Nuestra preocupación no era para menos. Ya en casa, mi papá contaba de la inmensidad del Estadio y lo pequeño que se sintió una vez que el pitazo final fuera para los hinchas como el banderazo de salida contra los ticos.

Para colmos, por alguna razón el grupo liderado por mi progenitor se sentó en medio de una enorme barra mexicana. No habían pasado ni dos minutos después del minuto 90 -creo que fue un poco más de 90 minutos- cuando el grupo tico se vio rodeado de la policía mexicana, que ni lerda ni perezosa supo que podrían ser víctimas de la furia de los seguidores del "tri".

También anda por ahí una fotografía donde mi padre sale feliz y relajado luciendo un enorme charro con la palabra MEXICO en tres colores, abrazado de un hincha con la cara pintada. Obviamente dicha foto fue tomada antes de la tragedia.

Es probable que el Aztecazo no se vuelva a repetir, por lo menos no con mi papá en el Azteca, porque quedó curado de la cantidad de gente que se les vino encima, con los egos muy heridos y con ganas de comer "ticos al pastor".

Pero sí es probable que el Aztecazo se repita futbolísticamente hablando, por el liderazgo que ha demostrado el DT Rodrigo Kenton, en momentos donde la Sele necesitaba disciplina y seriedad.

¡VAMOS TICOS!

marzo 09, 2009

El fin del mundo... en el 2012


Luego de haberme "tirado" la Semana del Armagedón en el History Channel recientemente, no me queda más que hablar sobre este tema que a muchos les parecerá sombrío, pero que a mí me parece fascinante.

History tomó varios reportajes que desarrollan teorías relativas al apocalipsis, desde el meteorito que eliminó a los dinosaurios, pasando por las profesías mayas y las de Nostradamus, siguiendo por el libro del Apocalipsis de la Biblia judeo cristiana y terminando en el análisis de lo que sucede con el calentamiento global. Muy interesante en verdad, pues son diferentes puntos de ver un mismo acontecimiento: el fin del mundo.

¿Por qué será que los seres humanos, mucho tiempo antes de empezar, ya estamos pensando en el final?

Si nos vamos a nuestras energías básicas, el eros y el tánatos, la vida y la muerte, los seres humanos sabemos, cuando llegamos a esta tierra, que no somos eternos. Algunos somos más dados a la vida, otros somos más dados a la muerte, pero la verdad es que nos intriga más la pregunta de hacia dónde vamos que la de dónde venimos.

De acuerdo a varios de los documentales del History, tanto Nostradamus como los Mayas coinciden que el mundo, tal y como lo conocemos terminará en el 2012, justo cuando el sol se alinie al centro de la galaxia, algo que ocurre más o menos cada 13 mil años. En este centro de la galaxia se encuentra la décimo tercera constelación, conocida como Ophiucus -portador de la serpiente- o la constelación oculta, que se encuentra entre sagitario y escorpión, en el mapa estelar.

Los científicos, por su parte, coinciden en que la alineación del sol con Ophiucus se espera ocurra el 21 de diciembre del 2012. Vale destacar que el calendario maya termina justamente el 21 de diciembre del 2012.

Sea lo que sea que ocurra ese 21 de diciembre del 2012, los diferentes reportajes y documentales giraron alrededor de una pregunta elemental para los seres humanos: ¿tendremos un fin? ¿terminará la vida tal y como la conocemos?. Considero que el análisis de este asunto, más allá de ser alarmista, nos permite evaluar lo frágiles y únicos que somos los seres humanos, lo solos que nos sentimos en medio de la inmensidad de las cosas que no entendemos, y lo sabia que puede ser una cultura o una persona, cuando se proponen analizar con cuidado las señales de los tiempos.

El cielo siempre ha sido un mapa de nuestros destinos; las estrellas nos guiaron por siglos antes de tener brújulas y cuando éstas fallan. Las estrellas, allá afuera, son nuestra conexión con la realidad de que como especie, somos tan pequeños como un grano de arena en el mar.

¿Estará cerca el fin del mundo? Un terremoto, una tormenta, un accidente, una guerra o inclusive una enfermedad, pueden significar el fin del mundo para una persona afectada por los hechos. El fin de su mundo, tal y como lo conoce. El fin de su mundo, si lo pierde todo.

febrero 25, 2009

Aquellas pequeñas (grandes) cosas


Canta Serrat en su hermosa canción "Aquellas pequeñas cosas", que uno cree que todo eso se lo llevó el tiempo, que uno olvida casi todo. Claro que Serrat habla de esos recuerdos en la memoria, esos detalles que nos quitan el aliento y que nos hacen vivir, al final de cuentas.


No, no voy a hablar de esas pequeñas cosas. Voy a hablar de otras pequeñas grandes cosas, esos momentos, instantáneas fotográficas que nos dicen "hola, hey, estás viva".

Un día de estos, saliendo del estacionamiento de una zona franca de pronto vi un gato. No recuerdo muy bien el color del gato o si era grande o chiquito, pero lo que sí recuerdo es que llevaba algo en su hocico, algo como que muy grande para él. Tanta fue mi curiosidad que detuve mi carro para ver con detalle y lo que ví me sorprendió. El gato llevaba en sus fauces un pájaro recién casado y por supuesto, ya cadáver.

Esas son las cosas que a veces nos perdemos por culpa de la rutina y el día a día, el estar muy ocupados, el querer hacerlo todo de una vez y el etcétera de la vida moderna.

Precisamente como el arco iris que se formó un día de estos justo sobre el edificio en el que trabajo y que me hizo detenerme, exclamar, tomar mi celular y capturarlo. Cómo no lo iba a hacer si el momento, ese instante en que se detuvo el tiempo frente me exigía que en mitad de mi ocupada vida aún debo tener un segundo microscópico para admirar la belleza de los detalles.

Como los árboles que derraman sus flores anaranjadas sobre nuestros parques y jardines, los atardeceres anaranjados que duelen en la pupila, la sonrisa de aquellos que están a la par nuestra todo el tiempo, el silbido de un extraño, el milagro de la amabilidad en la calle, un perrillo suelto que anda husmeando por ahí, la canción que sonó de pronto y nos exaltó el corazón...
En fin... la vida misma es esa pequeña gran cosa que nos pasa a diario y de la que no nos percatamos.


febrero 11, 2009

Almuerzo de un escándalo anunciado


Cuenta la leyenda que unos politiquillos se fueron a almorzar -aunque también se dice que era una cena- a un lugar muy pero muy caro. Cariñosillo, diría Ned Flanders para tratar de bajarle el perfil al tema.

Continúa el cuento que el lugar era tan caro y tan exclusivo, que 6 lomitos costaron más de cien mil colones. Para aquellos que no están familiarizados con la moneda tica, eso sería aproximadamente unos 176 dólares, mucho para unos lomitos, pero sobre, mucho para un almuerzo de trabajo.

La historia es muy conocida, casi como las leyendas de la llorona y el cadejos. Qué es, entonces lo maravilloso o diferente de esta leyenda urbana? Básicamente es el descaro, el engaño para un pueblo que sabe que un almuerzo de más de medio millón de colones -un poco más de mil dólares- sólo debe ser pagado con recursos privados, cuando los hay y cuando son lícitos.

Me parece, como ha de parecerle a muchos de mis compatriotas, que es la punta del iceberg, que deben haber por ahí un montón de gastos de representación injustificados pero pagados por el sudor de la frente de cada tico y extranjero que vive, trabaja y paga sus obligaciones tributarias en este país.

Si muchas empresas privadas tienen estrictos controles para sus gastos en viáticos, regulaciones para reuniones-almuerzo y estrictas listas de restaurantes y hoteles autorizados, ¿por qué las instituciones públicas no aplican las mismas reglas? Fácilmente se delimitan los gastos por cabeza que pueden invertirse en un café, desayuno, almuerzo o cena, así como las cosas que sí se justifican y aquellas que no.

Un viaje de trabajo, una reunión con autoridades de otro país, la compra de un equipo necesario, etc, etc, etc. Pero una cena en una lujoso restaurante de la capital, veáse por donde se vea, el sentido común nos dice que ya con sólo tomarse un refresco la cuestión saldrá cariñosa.

¿Qué le diría yo a doña Clara Zommer y a cualquier político? Use el sentido común. Si algo le parece muy caro es que seguramente lo es. No es que pase hambres y coma mal, no, pero tampoco que coma oro cuando algunos están comiendo piedras.

Y colorín colorado, espero que este cuento no se haya terminado.

enero 31, 2009

La marca Obama


Continuando con la discusión del fenómeno Obama (el cual incluye a toda la familiia), me sorprendió que al entrar a Amazon un día de estos a buscar recuerdos de la Toma de Posesión, la cantidad de productos con la fotografía Obama en ellos: juguetes de acción, poster walls, tazas, servilletas, camisetas, gorras, ipods, corbatas etc, etc, etc.

Algunas de mis compañeras se mostraron molestas ante la desfachatez del consumismo estadounidenses, donde ahora Obama es casi una marca, tal y como se convirtió el nombre de Martha Stewart para algunos de los productos hoy ofrecidos por la cadena K-Mart.

¿Será realmente que el apellido Obama dejará de ser un signo del cambio de los tiempos para convertirse en una marca? ¿Será como me dijo una de mis compañeras y entusiasta bloguera, que la pareja Obama son los nuevos David y Victoria Beckham, en términos de exposición de medios?

La verdad es que fascina lo que la maquinaria mediática hace hoy con la figura de una persona: no sólo lo pone bajo la picota de prácticamente todo el mundo conocido, sino que rápidamente podemos ver canciones, chistes, juegos y cualquier mercancía y cosa que replica cualquiera que sea su mensaje o su obra.

Ahora, gracias a los programas de edición de imagen, podemos ver a Obama como el nuevo Superman, con su super traje oculto debajo de su traje negro tradicional. O se puede a ver a la señora O como la nueva super mujer -y por cierto le ha quitado el título de la señora O a otra afroamericana muy admirada y también convertida en marca, Oprah-.

¿Qué opina usted? ¿Estamos tan necesitados de referentes y héroes que cuando los tenemos queremos convertirlos en productos consumibles?

enero 20, 2009

Obama... fenómeno 2.0


Sí, yo también voy a escribir sobre ese fenómeno conocido como Barack Hussein Obama, presidente número 44 de los Estados Unidos y primer negro en asumir semejante posición en el mundo.

¿Y por qué fenómeno? Porque el haber sido negro sólo es una pequeña parte de su estrategia política... luego vino todo lo demás. Y el mantenimiento de su estatus parece querer seguirlo durante su estadía en la Casa Blanca, edificio construido por esclavos negros y ahora liderado por una familia afroamericana.

Para nuestros países Obama significaría en teoría un trato más justo en sus políticas exteriores, pero lo más importante o más bien, lo más urgente en este momento, es qué tan rápido y eficiente podrá trabajar Obama en la actual crisis económica.

Ahora bien, haciendo un recuento de algunos de los fenómenos mediáticos de los últimos años, se puede decir que Obama ha sido apoyado por los medios masivos, de una forma masiva -pido disculpas por esta redundante afirmación-, más que ningún otro líder religioso o político que haya existido, quizá porque el suceso ocurre en el momento justo de la historia para que sea posible.

No sólo fue el Internet per sé, sino todo lo que se ha desarrollado en los últimos 5 años. Facebook y Twitter como herramientas individuales de un periodismo más democrático, reforzadas por la cantidad de medios oficiales que se han dedicado a enfatizar su imagen y su discurso político, han sido las armas no tan secretas para su triunfo.

La imagen de su esposa, a quien en algunos círculos llaman ya la siguiente presidente de los Estados Unidos, está siendo objeto ahora de los modistas. En ese pensamiento tan gringo del vestir, la señora O, como le llaman de cariño, será la que marque la moda de las mujeres a partir de ahora. Gracias a Dios que la señora O no se complica, es elegante y sobria al mismo tiempo.

Sus hijas serán convertidas en estrellas por el canal Disney cuando participe en capítulos de la serie juvenil Hanna Montana, como invitadas especiales.

En fin, el carisma de la familia Obama, la personalidad del señor Presidente y el encanto de las mujeres que lo rodean, parecen que serán la tónica de su mandato. El presidente 2.0, como he escuchado lo llaman algunos colegas, no suelta su blackberry pero tampoco lo hará a Casa Blanca que desde la hora cero tuvo un nuevo portal web como los dioses mandan. Dicen que a este emblemático edificio le tomará 2 años más o menos seguirle los pasos al señor Obama en cuestiones de tecnología, cosa realmente extraña en este país que nos ha dictado la pauta.


enero 09, 2009

Oh La Saeta el cantar... (oda después de un terremoto)

Mi país sufre. Es como si se le hubiera hecho una herida que no deja de sangrar.


Fue como si la piel se le hubiese desgarrado en un fuerte grito y el llanto no fuera de lágrimas, sino sangre.


Un país que se enfrenta a tal dolor reconoce, sólo así, el verdadero caracter de su gente. Uno podría inclusive pensar que deberíamos estar acostumbrados, pero la verdad es que nadie puede acostumbrarse al dolor del prójimo... me niego a creer que eso pueda ser factible.


Es así como una vez más mi gente llora, aferrada a la esperanza de ver el sol mañana. Mientras lloramos los ticos no nos hincamos a orarle a un dios pegado a una pared y clavado a un madero, sino que rezamos ofreciendo las manos para cerrar la herida sangrante y enjugar las lágrimas de los que sufren.


Y entonces recuerdo una canción de Serrat que dice "oh la saeta el cantar, no quiero cantar ni puedo, a ese Jesús del madero, sino al que anduvo en la mar".



Porque un dios de piedra poco puede hacer por los que claman, en cambio, el dios que vive y arde en el pecho de un verdadero ser humano, ese dios sí puede obrar milagros.

enero 05, 2009

Ley para borrachos... ley para todos

Los retos, que como país tendremos en el 2009, son muchos. Sin embargo como país también hemos comenzado bien.

La aprobación de la reforma a la actual ley de tránsito nos permite visualizar que como sociedad respondemos a la presión. Uno desearía que no sucediera de esa manera, sin embargo, es muy difícil que luego de tener tanta libertad para muchas cosas, pretendamos que todos los ciudadanos sean responsables por sí mismos.

Y es que la pasada navidad 2008 presentó una cantidad bajísima de accidentes mortales relacionados a la conducción bajo los efectos del alcohol.

Si sacábamos el día por las vísperas de los 11 meses anteriores, diciembre se perfilaba como un mes rojo en este tipo de muerte, y sin embargo en una jugada diestra y necesaria, la publicación en la Gaceta de las reformas a la ley surtieron el efecto deseado: que los ticos pusiéramos las barbas en remojo y tuviéramos miedo de la ley. Si no podíamos tener respeto por la vida humana y por nuestra propia vida, por lo menos tenerle miedo a la ley pareciera estarnos evitando mucho llanto y muchísima impunidad.

Las reformas han sido criticadas duramente, tildadas de exageradas, incongruentes, pero lo cierto es que no podíamos continuar rigiéndonos por una ley que consideraba como una "falta leve" el andar borracho tras un volante.

Escuchar el comentario de muchísima gente sobre mejor dejar el carrito en la casa e irse a la fiesta en bus o en taxi, debería llamarnos la atención sobre lo innecesario de algunos comportamientos tan ticos.

Ahora sigue Palmares... El año anterior los retenes policiales evitaron la fatalidad. Este año lo ideal sería que todos los fiesteros se fueran en caravana y dejaran sus automóviles guardados en casita, porque el punto no es evitar la fiesta, sino evitar la irresponsabilidad.

diciembre 04, 2008

Bye Bye 2008


En la cuenta de mis años, creo que ningún año pasó tan rápido como este 2008. Comenzó para mí con un viaje a Panamá, que aunque fuese de trabajo me permitió salir de las fronteras. Me dejó un buen susto, un corazón maltratado y una paranoia que es probable se vaya diluyendo muy pero muy despacio. Como dicen, ningún mal dura cien años.

Para mi país este año no fue lo que parecía. Superamos los récords más odiosos que se pueden endilgar a un país que supuestamente quiere lo mejor para sus habitantes. Y es que si hubo un año en que todo pareció más grave -aunque no lo fuera- el 2008 podría pasar a la historia con ese título. A mi parecer, sólo faltó un terremoto (mejor no lo digo en voz alta, no vaya a ser que en estos últimos días ocurra).

Los ríos y el mar nos cobraron años de abuso e irresponsabilidad, al tiempo que en las calles nos matamos como en ningún otro año. Ya dejaron de ser peligrosos únicamente aquellos que portan armas, hoy también son un atentado cientos de choferes que creen en verdad que son los protagonistas de The Fast and the furious versión Costa Rica, o algo por el estilo.
A eso hay que sumarle aquellos que creen en los milagros, al montarse a sus vehículos en estado etílico y creer fervientemente que no les va a pasar nada a ellos o a quienes tengan la mala suerte de encontrárselos. Más de uno inclusive tuvo el descaro de declarar a la cámara, que no, que no estaba borracho, que estaba siendo víctima de persecusión mediática con paparazzi y toda la cosa. Sí claro, Britney.

Y como los ticos ahora parece estamos en mitad de una película de drama-acción al buen estilo de "No country for old men", entonces terminamos el 2008 siendo más violentos y paranoícos, culpando de todo a un gobierno que se ha atrevido a decir que la inseguridad es un tema de percepción y listos para sacar la escopeta y pegarle un tiro al primero que uno vea le quiere hacer un bajonazo, paseo millonario, quebronazo, o cualquier nueva modalidad de asalto o violencia que este año se ha inventado.

Yo no olvido este 2008 porque nos dejó, o más bien le djó a don Oscar más millas acumuladas; a Ottón más apariciones en prensa que en época de elecciones y más pleitos en la Asamblea, que no pasará a la historia por tener a los diputados más rápidos, sino al contrario, por tener a los más ineficientes. Ah, y no podemos olvidar que nos dejó una restricción vehicular risible, que parece sólo beneficiar las cuentas del MOPT por tanta multa.
Tristemente la crisis económica que vive el globo nos ha complicado el panorama y no nos mostramos optimistas, pero seguimos comprando como si mañana fuese el juicio final. Tampoco desaparecieron los males de siempre: embarazos en adolescentes, femicidios, pobreza, corrupción, drogadicción, pero sobre todo, esa mediocridad tan tica, esa que no nos permite salir del subdesarrollo.
Como país deberíamos hacernos buenos y fuertes propósitos de año nuevo, que incluyan: ir a Palmares en bus, no en carro; dejar esa costumbre de oponernos a todo sólo por gusto; dejar de ir al estadio hasta que el fútbol mejore; dejar de pedir casa, comida y estudio cuando realmente no se necesita y como si el Estado fuese un equivalente al papá Noel; renunciar a esa terrible adicción de romper cuanta ley exista, desde el semáforo en rojo hasta tirar la basura en la calle; pero sobre todo, dejar de pensar que todo tiempo pasado fue mejor, como justificante a esa inercia social que nos mantiene paralizados ante un mundo que cambia, que evoluciona, que entra en crisis y que mejora constantemente.
Felices fiestas!!

octubre 21, 2008

No me queda nada


Quizá es que jamás tuve un espacio en el profundo paréntesis que siempre ha sido tu vida, ayer, hoy o cuando fuera. Quizá me equivoqué al tocar tu puerta, como una lotería no del amor, sino del desamor.


Al final eso era lo que me faltaba para darme cuenta de que te di todo lo que tenía, todo lo que podía y que ya no quiero darte nada más, porque realmente me he quedado vacía. No me malentiendas, no es vacía en todo mi ser, sino en esa parte que te correspondía por esos azares de la vida.


Sí, se me agotó la ración que tenía para ti y ya no tengo nada más para darte. Por más que busco en mi corazón, ya no me quedan motivos, ni esperanzas, ni ilusiones, ni un afecto pequeño tan siquiera.


Perdóname, no es egoísmo, simplemente que ya no sé que darte, ya mi corazón se niega a hacerte un espacio en mi vida si este frío continúa así, helándome los huesos. Ya no estoy para esperar en mitad de la intemperie tener un poco del calor de otro ser humano; ya no puedo continuar mendigando una caricia.


Y ya viene el frío de nuevo, esos fríos que calan los huesos y destrozan la esperanza y no estoy para pasarme las noches esperando, al interminable vacío que a veces me envuelve o al auténtico anhelo de una caricia cuando todo el mundo se ha vuelto oscuro… incluyendo el mío.


Ya no tengo nada para darte. Me vine a dar cuenta que los rezagos de cariño que me quedaban se han consumido por completo en las pocas horas que pude volver a tenerte. ¿Cómo seguir queriendo al ausente? ¡Las estatuas nunca dejaron de serlo! Pero yo seguía besando la piedra.

agosto 19, 2008

Lecciones Olímpicas

Cada cuatro años, más o menos, los ticos volvemos a soñar con alcanzar la gloria de una medalla olímpica, en alguna de las poquísimas disciplinas en las que participamos. En estos juegos olímpicos la verdad es que hemos podido soñar muy poco.

Empañada la participación por los escándalos de nuestro CON y luego de 20 años de una anárquica gestión del señor Jorge Nery Carvajal, nuestros atletas fueron a China con las uñas, quizá patrocinados por alguna empresa silenciosa, pero sin el apoyo verdadero de un comité que no ha servido para nada últimamente.

Porque aquí en tiquicia todo es fútbol, fútbol, rumberitas, tal vez un poquito de baloncesto, más muchachitas en pequeños y ajustados trajecitos, bailoteando sus queridas tetas de silicona, deportes de motor y muy de vez en cuando, natación. Ya ni espacio hay para los Juegos Nacionales.

Me indigna saber que los entrenadores de nuestros atletas no pudieron ir. ¿Cómo que no pudieron ir? Es decir, si fue toda una comitiva olímpica de gente que la verdad no se sabe a ciencia cierta a qué va, cómo es que los entrenadores no pudieron viajar. Eso dice mucho sobre las prioridades del CON.

En un comentario realizado en Canal 33 durante la transmisión de las competencias de atletismo, se discutió acertadamente sobre lo que pasa con nuetros muchachos una vez que no pueden competir, por edad, en los Juegos Nacionales. Nada, no pasa nada, el talento se deja volar así no más, ya sea porque la prioridad es el estudio, ya sea porque no tenemos más eventos deportivos que les den cabida. Mientras tanto, miles de padres inscriben a sus niños en escuelas de fútbol, porque "ese es el deporte de los ticos", sí, así y de mediocre como es, el fútbol es el rey.

Y aún en el fútbol parece no haber espacio para lo diferente, que lo digan nuestras muchachas, clasificadas al mundial femenino.

Pretendemos que Nery Brenes corra los 400 metros planos directo a la medalla de oro sin el apoyo necesario, y conste que no desprecio su talento, pero los mejores atletas del mundo también tienen detrás suyo toda una infraestructura que los alienta y les facilita las cosas en su camino al éxito.

Si el deporte es tan sano, tan bueno para el cuerpo, la psique y el espíritu, por qué nuestras políticas públicas no se orientan a fomentarlo. Por qué las empresas continúan patrocinando el fútbol -si no se han dado cuenta, ya tienen muchos patrocinadores- y empiezan a patrocinar a los niños con talento en otras disciplinas. En fin, si queremos oro, tenemos que trabajar para conseguirlo, porque no nos va a caer del cielo.

agosto 11, 2008

Aún después de 10 años, me recuerdas...


Pasados diez años creo que aún te veo con los ojos de mi memoria y mi cariño incondicional. Recuerdo que alguna vez hablamos del día que es hoy, de lo que queríamos lograr para este presente, de lo que soñábamos realizar, pero nunca previmos que llegaríamos a ser las mujeres que somos.


La burbuja que nos protegió de todo mal le dió paso a la sabiduría, que aunque es un escudo eficiente, no es infalible. Y así es como de pronto nos vemos las caras y podemos notarnos las arrugas, las cicatrices, los surcos de las lágrimas derramadas, las líneas de expresión causadas por las interminables sonrisas y el cansancio.


Tú tienes diez años de historias, encuentros, despedidas y noches en vela. Yo tengo otro tanto.


Y qué lindo es volver a verte y saber que hemos llegado hasta aquí, que hemos vivido y que el camino lo hemos trazado a gusto, o a disgusto. Me enorgullece verte hecha toda una mujer; me emociona darme cuenta de que de vez en vez, con el valle central a nuestros pies y el cielo como refugio podemos ponernos al día, llorar y reír como lo hicimos detrás de los muros del colegio y entender por qué los años pasan sin miramiento alguno.


¿Qué te han dejado estos 10 años? Lo mismo que a mí. Amores, desamores, muertes, nacimientos, flores marchitas, alegrías, y esta amistad que se va transformando en uno de esos tesoros incomprendidos.

julio 24, 2008

Despertar de la tristeza


Muchas horas pensando en la oscuridad que me rodeaba sin darme cuenta de luz que dejaron de emitir mis ojos. La belleza se me escapó por un microsegundo, el tiempo se me detuvo en el corazón.

La brújula me equivocó el norte y de pronto me había refugiado en una casa deshecha, vuelta al revés. Uno puede soportar el frío por un segundo, tal vez por dos, pero la piel reclama ese calor perdido y se enoja contigo y te quita la palabra.

No estaba molesta contigo, lo estaba conmigo por llegar hasta aquí, dejarme guiar por las equívocas señales de una falsa esperanza, de una tristeza que no era mía, de un dolor que no me correspondía, de una tortura que se suponía ya había vencido.

¿Qué me hice? Le hice sombra a mi corazón cuando lo que él quería era sol. Opaqué el brillo de mis cabellos cuando ellos querían brillar. Fue como si un hada oscura me hubiese tocado con su varita y me hubiera instalado ese miedo horroroso a quedarme vacía en mitad de este bosque inmenso.

De pronto se fue la guerrera y quedó una cobarde que no sabía que existía, que no podía blandir su espada y mucho menos lograr que las flechas dieran en el blanco.

Y en medio de mi lucha de pronto sentí que mi brazo era el mismo, que mis contrincantes volvían a temblar ante la seguridad de mi mirada, que mi belleza regresaba y yo era la misma mujer sólo que un poquito más fuerte. ¿Necesitaba esa tristeza? ¿Esa pequeña tormenta era necesaria?

Me he vuelto a levantar en mitad de la noche y he vuelto a caminar segura de mi destino. Mi cabello ha dejado de ser rojo y ha vuelto a alimentarse de la tierra, tocando con suavidad las hojas caídas y bebiendo de la luz de la luna. Mi piel ha vuelto a ser un suave camino para el caminante perdido, con refugio, calor y vino en mis entrañas. Mi risa vuelve a llenar este bosque y mi voz se ha elevado de nuevo para cantar.

He despertado y sé que volveré a dormirme en la tristeza cuando se me rompa el corazón o me golpee con furia la vida, pero mi promesa es la promesa de una creyente desenfadada y cínica que aún espera el milagro del amor.


julio 14, 2008

De nuevo al fugitivo


Te añoro como una mañana fría de octubre. Creo que tu ausencia ha sido demasiado larga y me lleva a preguntarte ¿dónde has acampado, terco fugitivo?.

Juro que he salido en tu búsqueda, escurridizo y malagradecido amor y no he recibido ni una señal de dónde se te puede encontrar.

¿Acaso eres sordo ante mis súplicas? Estoy otra vez aquí perdida, en medio de este bosque oscuro, procurando alejarme de mi propia desesperación.

Y la luna ya no es mi compañera; entonces no puedo identificar entre la infinidad de rostros cuál tienes ahora. No sé cuál es tu voz, perdí la capacidad de distinguirte entre los extraños porque ignoro el nuevo aroma de tu piel. Da igual que abra o cierre mis ojos, si no puedo identificar la canción que has estado tarareando.

Maldita sea la hora esta en que te necesito tanto, amor desconocido, aún cuando me has tomado el corazón y los has hecho pedazos cuando te ha dado la gana y no has tenido la dignidad de reparlo. Maldita sea la hora en que te inventaron, amor, en que a alguien se le ocurrió bautizarte porque no sé por qué me duele tanto esta interminable espera, este impas, este paréntesis en mi propia alegría.

Y está la fe. Ah bendita hija de la esperanza, que nunca se me acaba, que sin importar cuántas veces me has abofeteado sigo aquí buscándote, esperándote, añorándote y escribiéndote, como si fueras el amante que se ha ido dejando una estela de promesas, como si de verdad creyera yo que existes como en las canciones y las historias, como si yo fuera más fuerte que la decepción.

julio 10, 2008

De regreso a la poesía


Luego de años de haber renunciado a escribir en verso, al parecer mi musa ha regresado y me ha tocado con su varita mágica. Aquí les dejo el resultado.


Y me perdí

te juro que me perdí.

Como una niña

en medio de un lugar enorme

y sin brújula.

Por favor no me juzgues,

no me hieras con esa indiferencia tuya.


Yo tenía el mapa

pero en este incendio

no me quedó nada

ni las lágrimas.


Estoy sola ahora

aquí perdida

entre las hojas que caen,

aquí dormida con el frío de este invierno

que no se termina.


Estoy desesperada

escuchando que se ha caído mi muralla

y no tengo defensas.

No me hieras con esa indiferencia tuya

que el corazón parece decirme

que no es hora para perderte.


Y me perdí,

te juro que sin querer

olvidé la brújula en mi maleta.


julio 08, 2008

De bonsais y bazares turcos

En mi cumpleaños tuve la oportunidad de conocer a nuevas personas, unos amigos de mi amiga Inés y entre ellos a uno aficionado a la fotografía y a los bonsai.

Pocas personas la verdad, he conocido aquí en CR que tengan la paciencia para cultivar y cuidar estos hermosos árboles, que representan para mí la paciencia viva, cualidad de la que siempre he carecido y que por lo general cultivo gracias a un arte manual que descubrí en mis etapas colegiales.

Javier, mi nuevo amigo, tiene en su página web www.calleamargura.com una selección de imágenes de sus queridos hijos, captados por el arte de su lente. En la sección Bonsais el cibernauta puede encontrar las fotografías de estos hermosos enanos, tradición heradada de las lejanas tierras de oriente.

Pero en www.calleamargura.com también se pueden encontrar mil cosas más. Como se lo comentara en un correo al mismo Javier, de pronto me recordó un bazar turco, un lugarcito de novedades donde poesía y fotografía se mezclan a tal punto de no saber dónde empieza uno y termina el otro.

Para aquellos que como yo gusten de estos sitios politemáticos, www.calleamargura.com es la mezcla ideal, un laberinto interminable de tantas cosas, donde un café o un té -como gusten- es el mejor compañero de trayecto.

Agradezco a Javier por compartir con el mundo y conmigo su creación y sus bonsais. Salud!

julio 01, 2008

Un hombre en delantal

Muchos hombres -y mujeres inclusive- desprecian las bondades de la cocina. A nuestros queridos machos me gustaría decirles que se pierden de una herramienta de seducción muy poderosa. Y a mis congéneres les digo que se dejen seducir por ese talento.

Por ahí dicen que los hombres son mejores chefs que las mujeres, y creo que su razón tendrán de decirlo. Considerado por muchísimo tiempo un espacio particularmente femenino, la cocina es hoy la nave nodriza de hombres que saben cómo hacer que los alimentos se rindan a sus pies.

Por mi parte he de admitir que sólo he tenido la oportunidad de salir con un hombre al que le gustara y fuera bueno en la cocina y desde entonces, pues obviamente me quedé antojada de volver a tenerlo.

Un hombre que cocina es casi igual de poderoso que uno bueno en la cama. Es exitante verlos moverse de aquí para allá, sonando los platos, probando sus recetas, picando los ingredientes, super concentrados y al punto de la pasión. A veces se olvidan de que una está allí, deseando quitarles la ropa para hacer del momento algo más erótico, pero cuando recuerdan a quién le están cocinando, todo se convierte en un momento perfecto, seguido por lo general de un postre perfecto.

Así que no me culpen por querer un hombre que use un delantal más seguido que un pantalón, porque yo con gusto le cedería la cocina.

junio 23, 2008

Un minuto de silencio


El vestido se rasgó. En medio de la silente noche cálida, como un cuento se fue desvaneciendo su imagen. No era como lo había pensado, no, era diferente, un instante, un macrosegundo que se detuvo el tiempo, que brincó el latido de su corazón.
Soledad quedó después del bullicio que no la había dejado pensar en lo mucho que odiaba estar ahí. No sabía cuál eco del pasado se le venía encima, hasta que entendió que era un recuerdo de unos cuantos años atrás, cuando armada sin nada se encontró de frente a los mismos espejos y lloró porque su corazón estaba demasiado roto.
"Odio este lugar", pensó y al tiempo se vio de nuevo entregada al margen izquierdo del recuerdo, en silencio, reconociendo de nuevo las escaleras, los muros, el ruido semejante a lluvia que no para de caer. "La verdad es que odio este recuerdo", recapacitó. No era el lugar, no era ella, era ese pálido recuerdo de una noche muy triste, sentada en el sillón pensando en que acabaría desangrada por esa odiosa tristeza.
El minuto de silencio se terminó y la sonrisa le volvió al rostro.
20 de junio (CR Country Club -- De "Un minuto de silencio", GCI)

junio 20, 2008

Negación


Hoy me niego a creer en tí, fugitivo y perdido, encontrado y preso de mi corazón. Hoy me niego a pensar que no he sido capaz de retenerte, que como una fantasía te has sumergido en mis sueños pero no has podido salir.


En esta noche tan clara, con esta luna asesina, estoy segura de que yo misma me he perdido en los lejanos rencores de esta odiosa negación. He huído de tí, como si fueses el abismo y lo único que he logrado es ver el destello lejano de tus ojos.


Te he temido todo este tiempo, sí. Las veces que has venido ha sido ensombrecido, disfrazado de ángel pero con las manos de demonio y yo he perdido el aliento de mi vida sosteniendo un beso contigo, como si fuera un pulso eterno para ver quién tiene razón.


Antes del amanecer no te he negado una vez, ni dos, ni tres; te he negado tanto que no soy capaz de distinguir cuándo eres real y cuándo sólo un espejismo en mi viaje por este desierto. Es como si estuviéramos en una guerra eterna donde la que pierde las batallas soy yo. Por supuesto, no tienes nada qué perder y en cambio, siempre te llevas mi corazón.
No puedo creerte ya, ni siquiera la hora, ni siquiera el tangible aroma que me abofetea cuando estoy desprevenida. Ya no soy la estatua del poema de Neruda, pero he volado tanto, que ya no distingo entre la tierra y el mar.