octubre 21, 2008

No me queda nada


Quizá es que jamás tuve un espacio en el profundo paréntesis que siempre ha sido tu vida, ayer, hoy o cuando fuera. Quizá me equivoqué al tocar tu puerta, como una lotería no del amor, sino del desamor.


Al final eso era lo que me faltaba para darme cuenta de que te di todo lo que tenía, todo lo que podía y que ya no quiero darte nada más, porque realmente me he quedado vacía. No me malentiendas, no es vacía en todo mi ser, sino en esa parte que te correspondía por esos azares de la vida.


Sí, se me agotó la ración que tenía para ti y ya no tengo nada más para darte. Por más que busco en mi corazón, ya no me quedan motivos, ni esperanzas, ni ilusiones, ni un afecto pequeño tan siquiera.


Perdóname, no es egoísmo, simplemente que ya no sé que darte, ya mi corazón se niega a hacerte un espacio en mi vida si este frío continúa así, helándome los huesos. Ya no estoy para esperar en mitad de la intemperie tener un poco del calor de otro ser humano; ya no puedo continuar mendigando una caricia.


Y ya viene el frío de nuevo, esos fríos que calan los huesos y destrozan la esperanza y no estoy para pasarme las noches esperando, al interminable vacío que a veces me envuelve o al auténtico anhelo de una caricia cuando todo el mundo se ha vuelto oscuro… incluyendo el mío.


Ya no tengo nada para darte. Me vine a dar cuenta que los rezagos de cariño que me quedaban se han consumido por completo en las pocas horas que pude volver a tenerte. ¿Cómo seguir queriendo al ausente? ¡Las estatuas nunca dejaron de serlo! Pero yo seguía besando la piedra.

agosto 19, 2008

Lecciones Olímpicas

Cada cuatro años, más o menos, los ticos volvemos a soñar con alcanzar la gloria de una medalla olímpica, en alguna de las poquísimas disciplinas en las que participamos. En estos juegos olímpicos la verdad es que hemos podido soñar muy poco.

Empañada la participación por los escándalos de nuestro CON y luego de 20 años de una anárquica gestión del señor Jorge Nery Carvajal, nuestros atletas fueron a China con las uñas, quizá patrocinados por alguna empresa silenciosa, pero sin el apoyo verdadero de un comité que no ha servido para nada últimamente.

Porque aquí en tiquicia todo es fútbol, fútbol, rumberitas, tal vez un poquito de baloncesto, más muchachitas en pequeños y ajustados trajecitos, bailoteando sus queridas tetas de silicona, deportes de motor y muy de vez en cuando, natación. Ya ni espacio hay para los Juegos Nacionales.

Me indigna saber que los entrenadores de nuestros atletas no pudieron ir. ¿Cómo que no pudieron ir? Es decir, si fue toda una comitiva olímpica de gente que la verdad no se sabe a ciencia cierta a qué va, cómo es que los entrenadores no pudieron viajar. Eso dice mucho sobre las prioridades del CON.

En un comentario realizado en Canal 33 durante la transmisión de las competencias de atletismo, se discutió acertadamente sobre lo que pasa con nuetros muchachos una vez que no pueden competir, por edad, en los Juegos Nacionales. Nada, no pasa nada, el talento se deja volar así no más, ya sea porque la prioridad es el estudio, ya sea porque no tenemos más eventos deportivos que les den cabida. Mientras tanto, miles de padres inscriben a sus niños en escuelas de fútbol, porque "ese es el deporte de los ticos", sí, así y de mediocre como es, el fútbol es el rey.

Y aún en el fútbol parece no haber espacio para lo diferente, que lo digan nuestras muchachas, clasificadas al mundial femenino.

Pretendemos que Nery Brenes corra los 400 metros planos directo a la medalla de oro sin el apoyo necesario, y conste que no desprecio su talento, pero los mejores atletas del mundo también tienen detrás suyo toda una infraestructura que los alienta y les facilita las cosas en su camino al éxito.

Si el deporte es tan sano, tan bueno para el cuerpo, la psique y el espíritu, por qué nuestras políticas públicas no se orientan a fomentarlo. Por qué las empresas continúan patrocinando el fútbol -si no se han dado cuenta, ya tienen muchos patrocinadores- y empiezan a patrocinar a los niños con talento en otras disciplinas. En fin, si queremos oro, tenemos que trabajar para conseguirlo, porque no nos va a caer del cielo.

agosto 11, 2008

Aún después de 10 años, me recuerdas...


Pasados diez años creo que aún te veo con los ojos de mi memoria y mi cariño incondicional. Recuerdo que alguna vez hablamos del día que es hoy, de lo que queríamos lograr para este presente, de lo que soñábamos realizar, pero nunca previmos que llegaríamos a ser las mujeres que somos.


La burbuja que nos protegió de todo mal le dió paso a la sabiduría, que aunque es un escudo eficiente, no es infalible. Y así es como de pronto nos vemos las caras y podemos notarnos las arrugas, las cicatrices, los surcos de las lágrimas derramadas, las líneas de expresión causadas por las interminables sonrisas y el cansancio.


Tú tienes diez años de historias, encuentros, despedidas y noches en vela. Yo tengo otro tanto.


Y qué lindo es volver a verte y saber que hemos llegado hasta aquí, que hemos vivido y que el camino lo hemos trazado a gusto, o a disgusto. Me enorgullece verte hecha toda una mujer; me emociona darme cuenta de que de vez en vez, con el valle central a nuestros pies y el cielo como refugio podemos ponernos al día, llorar y reír como lo hicimos detrás de los muros del colegio y entender por qué los años pasan sin miramiento alguno.


¿Qué te han dejado estos 10 años? Lo mismo que a mí. Amores, desamores, muertes, nacimientos, flores marchitas, alegrías, y esta amistad que se va transformando en uno de esos tesoros incomprendidos.

julio 24, 2008

Despertar de la tristeza


Muchas horas pensando en la oscuridad que me rodeaba sin darme cuenta de luz que dejaron de emitir mis ojos. La belleza se me escapó por un microsegundo, el tiempo se me detuvo en el corazón.

La brújula me equivocó el norte y de pronto me había refugiado en una casa deshecha, vuelta al revés. Uno puede soportar el frío por un segundo, tal vez por dos, pero la piel reclama ese calor perdido y se enoja contigo y te quita la palabra.

No estaba molesta contigo, lo estaba conmigo por llegar hasta aquí, dejarme guiar por las equívocas señales de una falsa esperanza, de una tristeza que no era mía, de un dolor que no me correspondía, de una tortura que se suponía ya había vencido.

¿Qué me hice? Le hice sombra a mi corazón cuando lo que él quería era sol. Opaqué el brillo de mis cabellos cuando ellos querían brillar. Fue como si un hada oscura me hubiese tocado con su varita y me hubiera instalado ese miedo horroroso a quedarme vacía en mitad de este bosque inmenso.

De pronto se fue la guerrera y quedó una cobarde que no sabía que existía, que no podía blandir su espada y mucho menos lograr que las flechas dieran en el blanco.

Y en medio de mi lucha de pronto sentí que mi brazo era el mismo, que mis contrincantes volvían a temblar ante la seguridad de mi mirada, que mi belleza regresaba y yo era la misma mujer sólo que un poquito más fuerte. ¿Necesitaba esa tristeza? ¿Esa pequeña tormenta era necesaria?

Me he vuelto a levantar en mitad de la noche y he vuelto a caminar segura de mi destino. Mi cabello ha dejado de ser rojo y ha vuelto a alimentarse de la tierra, tocando con suavidad las hojas caídas y bebiendo de la luz de la luna. Mi piel ha vuelto a ser un suave camino para el caminante perdido, con refugio, calor y vino en mis entrañas. Mi risa vuelve a llenar este bosque y mi voz se ha elevado de nuevo para cantar.

He despertado y sé que volveré a dormirme en la tristeza cuando se me rompa el corazón o me golpee con furia la vida, pero mi promesa es la promesa de una creyente desenfadada y cínica que aún espera el milagro del amor.


julio 14, 2008

De nuevo al fugitivo


Te añoro como una mañana fría de octubre. Creo que tu ausencia ha sido demasiado larga y me lleva a preguntarte ¿dónde has acampado, terco fugitivo?.

Juro que he salido en tu búsqueda, escurridizo y malagradecido amor y no he recibido ni una señal de dónde se te puede encontrar.

¿Acaso eres sordo ante mis súplicas? Estoy otra vez aquí perdida, en medio de este bosque oscuro, procurando alejarme de mi propia desesperación.

Y la luna ya no es mi compañera; entonces no puedo identificar entre la infinidad de rostros cuál tienes ahora. No sé cuál es tu voz, perdí la capacidad de distinguirte entre los extraños porque ignoro el nuevo aroma de tu piel. Da igual que abra o cierre mis ojos, si no puedo identificar la canción que has estado tarareando.

Maldita sea la hora esta en que te necesito tanto, amor desconocido, aún cuando me has tomado el corazón y los has hecho pedazos cuando te ha dado la gana y no has tenido la dignidad de reparlo. Maldita sea la hora en que te inventaron, amor, en que a alguien se le ocurrió bautizarte porque no sé por qué me duele tanto esta interminable espera, este impas, este paréntesis en mi propia alegría.

Y está la fe. Ah bendita hija de la esperanza, que nunca se me acaba, que sin importar cuántas veces me has abofeteado sigo aquí buscándote, esperándote, añorándote y escribiéndote, como si fueras el amante que se ha ido dejando una estela de promesas, como si de verdad creyera yo que existes como en las canciones y las historias, como si yo fuera más fuerte que la decepción.

julio 10, 2008

De regreso a la poesía


Luego de años de haber renunciado a escribir en verso, al parecer mi musa ha regresado y me ha tocado con su varita mágica. Aquí les dejo el resultado.


Y me perdí

te juro que me perdí.

Como una niña

en medio de un lugar enorme

y sin brújula.

Por favor no me juzgues,

no me hieras con esa indiferencia tuya.


Yo tenía el mapa

pero en este incendio

no me quedó nada

ni las lágrimas.


Estoy sola ahora

aquí perdida

entre las hojas que caen,

aquí dormida con el frío de este invierno

que no se termina.


Estoy desesperada

escuchando que se ha caído mi muralla

y no tengo defensas.

No me hieras con esa indiferencia tuya

que el corazón parece decirme

que no es hora para perderte.


Y me perdí,

te juro que sin querer

olvidé la brújula en mi maleta.


julio 08, 2008

De bonsais y bazares turcos

En mi cumpleaños tuve la oportunidad de conocer a nuevas personas, unos amigos de mi amiga Inés y entre ellos a uno aficionado a la fotografía y a los bonsai.

Pocas personas la verdad, he conocido aquí en CR que tengan la paciencia para cultivar y cuidar estos hermosos árboles, que representan para mí la paciencia viva, cualidad de la que siempre he carecido y que por lo general cultivo gracias a un arte manual que descubrí en mis etapas colegiales.

Javier, mi nuevo amigo, tiene en su página web www.calleamargura.com una selección de imágenes de sus queridos hijos, captados por el arte de su lente. En la sección Bonsais el cibernauta puede encontrar las fotografías de estos hermosos enanos, tradición heradada de las lejanas tierras de oriente.

Pero en www.calleamargura.com también se pueden encontrar mil cosas más. Como se lo comentara en un correo al mismo Javier, de pronto me recordó un bazar turco, un lugarcito de novedades donde poesía y fotografía se mezclan a tal punto de no saber dónde empieza uno y termina el otro.

Para aquellos que como yo gusten de estos sitios politemáticos, www.calleamargura.com es la mezcla ideal, un laberinto interminable de tantas cosas, donde un café o un té -como gusten- es el mejor compañero de trayecto.

Agradezco a Javier por compartir con el mundo y conmigo su creación y sus bonsais. Salud!

julio 01, 2008

Un hombre en delantal

Muchos hombres -y mujeres inclusive- desprecian las bondades de la cocina. A nuestros queridos machos me gustaría decirles que se pierden de una herramienta de seducción muy poderosa. Y a mis congéneres les digo que se dejen seducir por ese talento.

Por ahí dicen que los hombres son mejores chefs que las mujeres, y creo que su razón tendrán de decirlo. Considerado por muchísimo tiempo un espacio particularmente femenino, la cocina es hoy la nave nodriza de hombres que saben cómo hacer que los alimentos se rindan a sus pies.

Por mi parte he de admitir que sólo he tenido la oportunidad de salir con un hombre al que le gustara y fuera bueno en la cocina y desde entonces, pues obviamente me quedé antojada de volver a tenerlo.

Un hombre que cocina es casi igual de poderoso que uno bueno en la cama. Es exitante verlos moverse de aquí para allá, sonando los platos, probando sus recetas, picando los ingredientes, super concentrados y al punto de la pasión. A veces se olvidan de que una está allí, deseando quitarles la ropa para hacer del momento algo más erótico, pero cuando recuerdan a quién le están cocinando, todo se convierte en un momento perfecto, seguido por lo general de un postre perfecto.

Así que no me culpen por querer un hombre que use un delantal más seguido que un pantalón, porque yo con gusto le cedería la cocina.

junio 23, 2008

Un minuto de silencio


El vestido se rasgó. En medio de la silente noche cálida, como un cuento se fue desvaneciendo su imagen. No era como lo había pensado, no, era diferente, un instante, un macrosegundo que se detuvo el tiempo, que brincó el latido de su corazón.
Soledad quedó después del bullicio que no la había dejado pensar en lo mucho que odiaba estar ahí. No sabía cuál eco del pasado se le venía encima, hasta que entendió que era un recuerdo de unos cuantos años atrás, cuando armada sin nada se encontró de frente a los mismos espejos y lloró porque su corazón estaba demasiado roto.
"Odio este lugar", pensó y al tiempo se vio de nuevo entregada al margen izquierdo del recuerdo, en silencio, reconociendo de nuevo las escaleras, los muros, el ruido semejante a lluvia que no para de caer. "La verdad es que odio este recuerdo", recapacitó. No era el lugar, no era ella, era ese pálido recuerdo de una noche muy triste, sentada en el sillón pensando en que acabaría desangrada por esa odiosa tristeza.
El minuto de silencio se terminó y la sonrisa le volvió al rostro.
20 de junio (CR Country Club -- De "Un minuto de silencio", GCI)

junio 20, 2008

Negación


Hoy me niego a creer en tí, fugitivo y perdido, encontrado y preso de mi corazón. Hoy me niego a pensar que no he sido capaz de retenerte, que como una fantasía te has sumergido en mis sueños pero no has podido salir.


En esta noche tan clara, con esta luna asesina, estoy segura de que yo misma me he perdido en los lejanos rencores de esta odiosa negación. He huído de tí, como si fueses el abismo y lo único que he logrado es ver el destello lejano de tus ojos.


Te he temido todo este tiempo, sí. Las veces que has venido ha sido ensombrecido, disfrazado de ángel pero con las manos de demonio y yo he perdido el aliento de mi vida sosteniendo un beso contigo, como si fuera un pulso eterno para ver quién tiene razón.


Antes del amanecer no te he negado una vez, ni dos, ni tres; te he negado tanto que no soy capaz de distinguir cuándo eres real y cuándo sólo un espejismo en mi viaje por este desierto. Es como si estuviéramos en una guerra eterna donde la que pierde las batallas soy yo. Por supuesto, no tienes nada qué perder y en cambio, siempre te llevas mi corazón.
No puedo creerte ya, ni siquiera la hora, ni siquiera el tangible aroma que me abofetea cuando estoy desprevenida. Ya no soy la estatua del poema de Neruda, pero he volado tanto, que ya no distingo entre la tierra y el mar.

junio 03, 2008

El viaje... casi 10 años después

Uno de mis primeros cuentos que vio la luz de una audiencia se trat

aba sobre un viaje. Lo escribí en un momento de mi vida en que mi corazón estaba tan roto como un vaso que ha caído al suelo.

Su protagonista, una pelirroja de rizos fuertes, decidía que ya hora de montarse en el tren y emprender el viaje de su vida. Sabía que iba a conocer mucha gente y sabía, sobretodo, que iba a olvidar. En aquel tiempo creía que un viaje puede ayudarte a olvidar aquello que ya no quieres recordar.

Hace casi 10 años mi protagonista no sabía lo que era amar de verdad. Ella sabía que le faltaban muchas estaciones por visitar. Ella era muy joven. He crecido desde que escribí ese cuento y concuerdo conmigo misma que me faltaban muchas estaciones y tendría que agregar que me faltan muchas estaciones aún. Tengo muchos lugares por visitar.

Los 3 de junio son sumamente especiales para mí porque es mi fecha de cumpleaños. Nací un 3 de junio a la 1 y 30 de la madrugada, en un hospital de la capital. Cuando veo atrás puedo describir con facilidad cada una de las estaciones a las que he llegado y estoy agradecida por cada una de ellas. He llorado, he reído, se me ha roto el corazón más de una vez y sé que se volverá a quebrar, pero seré feliz porque cuando lo repare seré más sabia de lo que soy hoy.

Mi viaje, que inició hace 27 años, puede hoy contarse en varios cuentos, en las marcas de mi piel, en las hojas que he llenado a punta de pluma, en los besos que he dado, en fin, hay tantas maneras de contar estos pocos años de vida que creo que no me alcanzarían 27 años más para describirlos.

¿El futuro? No lo sé. Y la verdad no quiero saber, quiero vivir solamente, seguir escribiendo sobre los viajes que hago, sobre los días de mi vida, sobre la gente que conozco y que también hacen sus propios viajes.

¡Salud por mis 27 años!

mayo 14, 2008

5 años después... El Señor de las Sagas.

Cuando el mundo supo que Peter Jackson llevaría a la gran pantalla la Trilogía de El Señor de los Anillos, resurgió el género de la fantasía en los teatros de todo el mundo. No era un fenómeno nuevo, pero luego del éxito que tuviera George Lucas con La Guerra de las Galaxias, las películas que intentaron incursionar en el género, no lograron el mismo éxito.

Jackson sabía que no sería fácil, pues le tomó casi 14 años poder convencer a un estudio de que el proyecto era rentable. Ahora tanto Jackson como los estudios New Line Cinema se han enfrentado varias veces en los tribunales, con el fin de repartirse equitativamente las millonarias ganancias que ha significado este proyecto para Hollywood.


Este año se cumplen cinco años de que se estrenara la última de las tres películas, El Señor de los Anillos: El retorno del Rey. Para los ringers de todo el mundo este aniversario nos trae maravillosas noticias con respecto a los otros relatos escritos por JRR Tolkien.

Justamente a principios de mayo se anunció que el director mexicano Guillermo del Toro será el encargado de dirigir la "precuela" de El Señor de los Anillos, El Hobbit, la historia previa del anillo en manos de Bilbo Baggins, tío de Frodo Baggins, el portador forzado del anillo en la Trilogía. El que la realización de esta película esté en manos de un latinoamericano debe llenarnos de orgullo.

Y es que Hollywood nos ha tenido acostumbrados a buenas sagas desde que inició el nuevo milenio. Los 90 cerraron con broche de oro gracias a Matrix, que no tuvo tanto éxito con sus siguientes dos películas. Luego aparecieron Las Crónicas de Narnia, de las cuales ya se estrenará la segunda de estas historias, El Príncipe Caspian. Los estudios Disney incursionaron en el género fantástico para adultos, con la trilogía de Piratas del Caribe y no se puede dejar de mencionar a la más larga de todas las sagas, Harry Potter, de la que se cuentan 7 libros y aunque ya se han visto cinco películas, recién se comunicó que el séptimo libro será recreado en dos partes.

La victoria para los estudios Warner es que ha logrado mantener a la mayoría de los actores se el reparto, a excepción de Richard Harris, quien interpretara al Profesor Dumbledore en las dos primeras películas, antes de su muerte en el 2002, y quien fuera reemplazado por Sir Michael Gambon, a partir de Harry Potter y el Prisionero de Azkabán.


Una nota adicional. La tercera -y que ha sido considerada la mejor- de la saga de Harry Potter, Harry Potter y el Prisionero de Azkabán, fue dirigida por otro mexicano. Se trata de Alfonso Cuarón, aclamado por Y tu mamá también, filme ganador de un Oscar.


Salud por los cinco años, salud por llenarnos de Fantasía!!!










marzo 07, 2008

Superficial hasta en los ojos

Es de todos los días. Una va caminando por la calle, llega a un centro comercial, se encuentra en un restaurante y siempre es lo mismo. Luchando por verse bonita en los espejos recurrentes de las ventanas de los edificios, comparando tu cuerpo con el de las modelos de los rótulos, las revistas, los catálogos y hasta con las de verdad que andan por ahí, casi en los huesos, sin nada de piel y mucho menos de grasa.

Cada día es un reto salir a la calle y regresar sin sentire uno enorme en medio del mar de escuálidas que se han puesto de moda.

El cabello perfectamente liso, sin un sólo pelillo rebelde; la ropa impecable con las escondidas etiquetas de una tienda de marca; el olor perfecto; el maquillaje perfecto; los zapatos de moda; los últimos lentes para sol; el bolso más chic; pero sobre todo, el peso más bajo de toda su vida y esa maldita frase en la boca: "viste qué linda está fulana, ahora que está tan delgada". ¿Qué pasa? ¿Antes era fea porque no estaba delgada?, me pregunto, ¿O es que acaso no ser delgada (talla 0, máximo talla 2, porque Dios nos libre de la talla 4 o la talla 6) es un delito descarado?

He luchado toda mi vida contra el peso y aún no entiendo muy bien por qué. El mundo se inventó hace décadas el término "peso ideal" cuando lo que quería decir en verdad era "imagen ideal". Obviamente, al no tener yo el peso ideal, mucho menos iba a tener la imagen ideal. Me pregunté durante años si ese era el motivo de mi fracaso con el sexo opuesto, ahora me pregunto de dónde habré sacado esa idea.

A veces, cuando escucho a mis compañeras y congéneres con esas frases tan destructivas, o cuando las veo con las ojeras marcadas por la dieta que llevan desde hace 15 días, siento esas ganas incontrolables de despotricar contra el genio que comenzó a hacer vestidos talla 0.

Hace poco fui a Panamá y sentí un alivio que hace mucho no había sentido, en relación al tema. Las panameñas parecen no ser tocadas por esas modas de dietas locas, pantalones a la cadera y siluetas sin curvas, al contrario, parecen orgullosas de su herencia genética, con sus curvas pronunciadísimas, sus grandes pechos naturales y víctimas de la acción natural del tiempo , del color de su piel y la forma de su cara. No parecen ser tocadas por esas tendencias gringólicas del vómito luego de la deliciosa comida para la cual prepararon sus psiques y sus estómagos. Y aunque sus tiendas tienen lo último de la moda del mundo, uno puede encontrar todas las tallas que existen.

Sí, un alivio en definitiva estar entre mujeres cuyos complejos parecen no existir y están super felices siendo lo que son. También fue una lección para mí, para regresar a mi país y combatir, en lugar del peso, esos complejos absurdos que me tenían de rodillas en la vida, comparándome con mis compañeras, midiéndome las caderas cada dos de tres y frustrándome porque son algo anchas.

Al fin y al cabo el estuche, cuando se abre, revela su verdadero contenido.

diciembre 18, 2007

El Fantasma de las Navidades Pasadas

Puedo verte, sí, revoloteando en la ventana de mi casa como un demonio que espera a llevarme a los avernos sin ningún miramiento. Y aunque he rogado noche tras noche que te alejes, que me permitas seguir con el camino, no te vas y al contratrio cada mañana encuentro tus marcas en la puerta, en las paredes, en la piel.
Fantasma tal cual de las navidades que pasaron un día y en las que fui feliz. La soledad me mata y tú lo sabes y por ende me visitas. Me torturas con los recuerdos y rematas con las esperanzas absurdas de un día que jamás va a llegar.
Y en mitad de la noche sólo puedo escuchar ese horrible susurro del pasado que me dice de nuevo que ha pasado ya mucho tiempo desde que otra piel le perteneció a mi boca. Estoy cansada del frío de las noches de diciembre sólo con una copa de vino.
Me persigue el canto de los duendes odiosos y la luz tenue de las hadas molestas, como si fueran un collar de condena, un grillete en mi pierna que no me deja ni siquiera salir a flote en las cosas del amor...

octubre 31, 2007

El paramédico de mi vida... su alteza la música

Cada capítulo de mi vida tiene su propia banda sonora.

La primera vez que un hombre me correspondió, Mecano hizo su aparición y enmarcó entre el suelo y el cielo aquella experiencia.

Cuando me enamoré de verdad, pero de verdad, de eso que te sientes al borde del abismo y ya sabes lo que es probar las mieles de la piel de otro ser humano, pero en serio, la señora trova me vino a adornar el cabello. Prendida del micrófono y él de la guitarra, ambos nos lanzamos en una canción (Pedro Guerra, Contamíname) la flecha del amor... creo que él no se imaginó que el encanto de mi voz resultara casi igual al de una sirena, y yo nunca sospeché que sus dedos en la guitarra hicieran las veces de la varita de un hechicero.

Luego, recuerdo bien que de su boca salió ese hermoso himno que hasta hoy cuando lo escucho se me eriza la piel... "corazón... corazón oscuro..." Cuando el hechizo se rompió mi voz se volvió a levantar por culpa del despecho... y Alejandro Filio fue el culpable de componer una canción que me sirvió como el escudo en mitad de la tristeza... Sin la luna...

Ahora que el amor no ha visitado las tierras de mi cuerpo, por ahí una que otra canción se viene a colar en mi rutina para hacerse de mis esperanzas y darme esa luz en el tunel oscuro... una flauta que suena lejana y triste en aquella canción de las noches de satín... el grito rencoroso de una mujer que cree que el amor es un campo de batalla... el recuerdo de momentos muy lejanos, cuando aún era una niña y no sospechaba que las edades pudiesen contarse en décadas... en fin...

Su alteza la música, el paramédico de mi vida, la que me salvó de morir desangrada en el intento de ser parte de algo; el encuadre perfecto para poner una excusa en el momento justo donde creí que yo no podría aportar nada además de las letras; la compañera en esas tardes de trabajo en demasía, cuando creo que no voy a poder y ella aparece con una buena voz y un buen arreglo, o un buen arreglo pero una voz desastrosa, o una excelente voz y un arreglo tan simple como la belleza misma.

Ignoro cómo es el verdadero silencio, porque lo he llenado toda mi vida con los acordes de una guitarra, el grito de una gaita, las gotas de un piano y el inimitable timbre de la voz. Cuando la música ha faltado, yo misma la he inventado. Entonces es cuando me pregunto si no será que el silencio mismo es música.

Hoy mi capítulo es del recuerdo. Colecciono aquellas melodías que me han hecho sentir grande y única. He interpretado mi vida como si fuera un musical puesto en escena, con lágrimas, risas y todo. Y ella viene una vez más a rescatarme... de qué?, no sé con exactitud, tal vez de mí misma y de mis ambivalencias.

octubre 26, 2007

La mediocridad...

... y dicen que somos así. He escuchado mil veces que los ticos somos así y que nadie nos puede cambiar. Lo cierto es que en los últimos años he visto también una tendencia a no querer aceptar esa premisa como cierta.
Me parece ofensivo que vengan a decirme que somos así, ticos, y nada más, cuando habemos muchos que día a día salimos con las ganas de cambiar el mundo, eso sí empezando por nuestro país.
La comunicación y las nuevas tecnologías han hecho maravillas para que muchos levantemos la voz y digamos que sí se puede ser diferente. Ahora muchos llaman a los programas de radio y se quejan, levantan la voz, denuncian. Otros muchos utilizan los blogs, los foros en internet y los medios tradicionales para quejarse, levantar su voz y denunciar. Nos sacudimos la mediocridad y la conformidad porque ya no la queremos más.
No tiene que ver con partidos, bandos ni nada, sólo con ese sentimiento de que algo no está bien y hay que cambiarlo.
No acepto que me vengan y me digan "soy pobrecitico y los otros tienen que ayudarme", no, eso es conformismo y es lo que tiene a este país donde está. Admiro a aquellos que salen día a día a trabajar con una sonrisa en el corazón y quieren ser mejores personas un día a la vez.
Admiro a aquellos que enfrentan la adversidad con las botas bien puestas y se proponen lograr esas metas que quieren en la vida: viajar, comprarse una casa o un carro, terminar los estudios, poner su propio negocio o simplemente ser mejor en su trabajo.
Censuro a esos que más bien quieren aprovecharse del bien ajeno para surgir en la vida... que le serruchan el piso a su prójimo y que adicionalmente pone cara de probecitico.
La mediocridad se ha vestido de pobreza en este país de mentes brillantes para irse a vivir en los tugurios, en medio de cuatro latas repletas de las mejores comodidades.
Censuro a aquellos que quieren aprovecharse de las debilidades del sistema para tener mejores ingresos o simplemente una mejor posición social. Para mí esa es la mayor mediocridad de todas.

Pero en estos días para mí la peor mediocridad de todas es la de estos diputados que se hacen llamar de oposición. Y me indigna porque voté por ellos y han dejado de representarme con esa actitud obstruccionista. Para eso no les paga este pueblo... les pagamos para que trabajen. Y si van a oponerse, por favor, que sea con trabajo, no con esos cuentos chinos que ya nos tienen cansados a los ticos.

En su momento he censurado la actitud impositiva con que se recetan vacaciones inmerecidas, y el discurso de "pobreciticos" cuando deben trabajar un poco más de las horas que están acostumbrados. ¿Cuántos ticos no debemos trabajar horas extra y hasta sin paga alguna?

Así que por favor... señores del PAC, por favor... cumplan su promesa, de trabajar por este país, porque yo voté por ustedes y mi deber y derecho es exigirles acción.

septiembre 25, 2007

¿Es amarga o dulce la venganza?

Hace días quería escribir de la venganza; ya que no puedo ejecutarla, pensé que igual de liberador sería dedicarle unas palabras a este acto que muchos han condenado. Por ahí se dice que es dulce, en otros lugares he escuchado que es amarga y realmente no sé a qué sabe, debido a que mi formación católica (regida por el miedo a la culpa) me había enseñado que la venganza no es la respuesta y no hay satisfacción en ella, aunque la definición de la RAE diga textualmente que la venganza es la "satisfacción que se toma del agravio o daño recibidos".

Ahora que he dejado las lides cristianas para abrir mis horizontes religiosos me he percatado de que casi todas las religiones y filosofías ven la venganza como una retribución negativa a un acto que en algún sentido también fue negativo. Pero la venganza es media primitiva. Nos persigue desde que, siendo niños, queremos derrumbarle el castillo de tucos a ese quien no nos dejó jugar, aunque eso nos signifique unas dos horas de castigo en un aula a oscuras. Sí, lo sé... fue sumamente infantil pero en esa época no tenía más de 7 años. Comentario aparte, aquella fue mi mejor patada.

Cuando se es adulto uno piensa mejor en la consecuencia de sus actos y prefiere no correr el riesgo de tomar la justicia de la vida (o justicia divina, como se quiera llamar) en sus manos. A veces preferimos dejar que la vida siga su curso y nos conformamos con desear lo peor, perdón, lo mejor a esas personas que nos han agraviado con sus intenciones o sus actos.

Y aunque la vida sería más fácil, creo, si nos diéramos la libertad de expresar nuestro deseo de que a esa persona le caiga un rayo o se le dañe una llanta del carro, preferimos hacer un pacto con nosotros mismos y no decir nada.

septiembre 12, 2007

El efecto Casas: por qué voy a votar que SI

Entiendo que este Memo o lo que sea que haya sido no es adecuado, en ningún aspecto, para una política como la que estamos acostumbrados a “ver” los ticos.

Sin embargo, partir de este Memo para decir que quienes apoyamos el TLC pensamos de la misma manera que Kevin Casas o que Sánchez es un graso error. Casas y Sánchez sólo representan una mínima parte de aquellos quienes vemos en el TLC una oportunidad y un paso más en nuestra incorporación a los mercados internacionales.

Trabajo para empresa de capital 100% nacional, que tiene oficinas en Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Panamá, que además se ha beneficiado con alianzas en Estados Unidos y Europa. Para mí el mercado internacional no es un enorme monstruo que nos va a devorar, al contrario, es una oportunidad a la que Costa Rica debe enfrentar con el orgullo y las capacidades que tiene.

Lastimosamente en la calle andan un montón de mitos, y no hablo sólo de los mitos del No, sino de los mitos del Sï… Santificar o satanizar un proceso económico no tiene ningún sentido práctico. Pero ya me ha pasado que expresar mi afirmativa al TLC me ha costado algunas simpatías.

¿Por qué? ¿Desde cuándo el derecho a elegir debe ser censurado? La publicidad no nos ha ayudado en nada. Un corazón del Si, un corazón del No. Esta es una decisión política, de cerebro, no una decisión de simpatías como si estuviéramos en un enorme concurso de baile o de belleza.

En el baile de los mercados internacionales, en la danza de los poderes económicos, es una realidad que nuestro país se ha visto beneficiado y perjudicado, como todos los países. Sin embargo, los que deben hacer algo por mejorar las condiciones de vida de la población se han dedicado a robarse el sueldo y a estropear el sistema.

¿Cómo es posible que RECOPE se gaste millonarias sumas pagando maestrías a empleados que nunca se presentan a trabajar? ¿Cómo es posible que el ICE pague sobresueldos a empleados que deben subirse a una escalera? Eso lo pagamos todos los costarricenses.

Si me preguntan ¿pagaría usted más por el servicio telefónico del ICE? No, nunca, sería mi respuesta, con un servicio tan malo, una cobertura pésima, de qué sirve pagar 3 mil pesos al mes si no se puede tener acceso a los servicios? Prefiero pagar un poco más si el servicio es bueno. Ese es el espíritu de la libre competencia y del libre comercio. Las marcas más grandes del mundo, aquellas que se han posicionado en la mente de los consumidores, lo han logrado a pesar de la competencia por los valores agregados que ofrecen. ¿Por qué hay personas que pagan el doble por una Mac si al final del cuentas es una computadora? ¿Por qué pagar 2 mil colones más por una ensalada si puedo comer comida chatarra por menos de 3 mil e inclusive 2 mil colones? ¿Por qué pagar más por un servicio de calidad?

La Salud es otro tema: hace años que entraron a este país los servicios privados de salud, precisamente porque nuestra estimada y odiada CCSS ya no da abasto. Muchos de nosotros, empleados privados e inclusive muchos del sector público, ya no podemos tener acceso a los servicios de salud de la Caja puesto que son ineficientes, lentos y con un pésimo servicio. Muchas de nuestras empresas ya pagan a un médico para que nos atienda, porque el costo beneficio de ir a recibir servicios a la Caja es muy alto. A pesar de que cada mes se nos rebaja el 9% del salario para pagar nuestro seguro y nuestra supuesta pensión, muchos de nosotros nunca llegaremos a usar los servicios de la Caja porque se nos niega o porque simplemente el medicamento que necesitamos no lo da la Caja, o porque los equipos están malos.

Los seguros: El INS se ha enriquecido a costa de los que nos aseguramos, simplemente porque no tiene competencia. Mal servicio, mal servicio y mal servicio, mientras la corrupción rebosa por doquier y pagamos sus convenciones colectivas. En el sector privado no hay convenciones colectivas y el 80% de la Población Económicamente Activa de este país trabaja para este sector, manteniendo al 20% que trabaja para un sistema ineficiente.

A mi modo de ver las cosas, no es el TLC con Estados Unidos lo que va a empujar a este país al caos. Años y años de corrupción y desorden son los que ahora nos tienen divididos e insatisfechos como nación. ¿Por qué no fomentar que más y más costarricenses continúen sus estudios? He sido testigo de cómo muchas empresas PRIVADAS impulsan programas de padrinazgo y educación, programas de Responsabilidad Social Empresarial, para hacer de este país un país mejor. También he sido testigo de cuántos programas culturales se han beneficiado del impulso dado por alguna empresa privada. No es el gobierno quien fomenta lo mejor de nuestra cultura y de nuestro deporte, porque simplemente no puede.

También he sido testigo de cuántos empleados públicos sufren la vorágine de un sistema que no fomenta lo mejor de las capacidades de una persona. La competitividad no es asunto de dinero, es asunto de un estímulo constante, de una valoración constante. Incluso en empresas que se conocen como “maquilas tecnológicas”, las empresas se esfuerzan por que sus colaboradores sean mejores personas y tengan oportunidades de crecer.

He visto con tristeza algunos vídeos que se han subido a You Tube, que comparan el TLC con matanzas, guerras, sangre, violencia. Lamento decepcionarlos, pero nadie nos está invadiendo, nadie nos está amenazando con una metralleta en la sien, nadie nos está usurpando. Desde los primeros pasos de este país para negociar con otros países, han venido empresas extranjeras y se han levantado empresas nacionales, también se han ido y han caído, porque esos son los procesos del mercado. He visto también el otro lado de la moneda: esfuerzos maduros por informar y formar criterios acerca de por qué NO.

La misma tecnología se beneficia de los procesos de libre comercio. La Internet es ahora más popular que nunca, y no hablo de que el ICE o RACSA tengan algo que ver, no, es el proceso natural de la competencia y la masificación de los recursos lo que los torna accesibles para la mayor parte de la población. Las computadoras han bajado sus precios y el mismo Apple anunció hace un par de semanas la reducción de los precios del Ipod por el mismo efecto de la competencia.

Aquellos que quieran darse con una piedra por el pecho diciendo que ellos piensan en los sistemas solidarios de este país, me perdonan, pero qué hipócritas, qué mediocres, porque regalar casas y dinero y comida no soluciona los verdaderos problemas de fondo que tiene este país, ese pensamiento mediocre de que ¡pobrecito!. Eso es lo que nos tiene en la ruina y en el estancamiento, un montón de ineficientes y vagos que no asumen su papel en su desarrollo personal y su crecimiento familiar.

julio 18, 2007

Yo te robé, tú me robaste

Sendos espacios le dedicaron algunos medios de comunicación a una noticia clave para el país: los del Sí se robaron la publicidad de los del NO.



Así como sendos espacios se robó Quintavalle cuando salió a abrir su bocota sobre si tenía o no tenía millones y cómo los había conseguido.



Y los minutos en radio y televisión corren como ríos y los espacios en los mediecillos medio serios se llenan con noticias absurdas de gente que cree que es parte de la "avioneta set" pero que no saben diferenciar entre una política económica y una ley del estado. Ahora todos quieren ser voceros en la jugada nacional del nuevo siglo aunque nadie sabe a ciencia cierta cómo funciona o cómo se come eso del TLC.



Los del sí, pero esos que salen en la tele todos los días diciendo que Sí, no saben por qué Sí. Los del no, esos que dicen no porque no y se acabó, no saben el por qué del NO.



Y me asaltan entonces ese montón de correos con los titulares más inventivos que jamás haya visto: "TLC duplicaría trasiego de órganos", "TLC provocaría aumento en los casos de dengue", "TLC salvará a las personas con SIDA", "TLC salvará a las ballenas".



Entonces me confundo y no sé si me hablan de San TLC, el nuevo santo promovido por Benedicto XVI o algo por el estilo. Ignoro si un tratato de comercio es tan milagroso o tan satánico, pero es difícil que sea uno o lo otro.



Por ahí escuché que el "Indio" Mayorga retó a Medford a un debate sobre el TLC y me pregunto si ambos personajes realmente han leído o discutido el tema en cuestión. Por allí los del No van de centro comercial en centro comercial repartiendo volantes que dicen "Mi corazón dice NO". Mi corazón tiene otros asuntos de que ocuparse, así que la asignación del Sí o el No se lo dejé a mi cerebro, quien es el entendido en temas de política y economía.



Lo que sí es cierto es que en temas de políticas económicas los ticos estamos muy escasitos. Sabemos que la economía va para el piso pero no hacemos nada. Sabemos que la gasolina va para las nubes y nos negamos a adoptar las nuevas tecnologías. Los padres no le insisten a los jóvenes que sin estudio no podrán ser alguien en esta vida, mientras los medios de comunicación le enseñan a nuestras jóvenes que para ser alguien un par de tetas postizas, 20 horas en el "gym" y dietas de anoréxica son la solución. ¿Entonces?



Ninguno de nosotros está haciendo nada realmente si creemos que pelear por un mísero corazón de papel va a abrirle los ojos al montón de ciegos, sordos y mudos que andan caminando por las calles de este país.

junio 20, 2007

Lo importante frente a lo urgente

Si supieras que mañana vas a morir, te detendrías a preocuparte por aquellas cosas sin sentido, esas cosas que "urgen", que son "para ya"? No lo creo.

Y es así como me veo que no he escrito nada en este blog desde marzo de este año, dejando que cientos de mis ideas se las lleve el viento y sin tiempo para que mi mente piense en sí misma, todo por darle cabida a las preocupaciones absurdas de gente que nisiquiera sabe quién soy yo y qué me hace tan especial.

Me ví perdida en la absurda marea de los trabajoadictos, casi sin aire para respirar ni tiempo para mirarme al espejo, ¿lo pueden creer?.

Simple y llanamente me olvidé de lo importante por estar pensando en lo urgente, y me agoté dándole cuerda al cansancio y al estrés. Dejé de conocerme y olvidé escribir y hoy regreso de mi silencio dispuesta a que esto no me vuelva a suceder, porque no sé si mañana podré ver la luz del sol.